miércoles

G.

Si, aquella es la chica que te conté. Lleva un sombrero naranja que es imposible de ignorar. Aunque este de noche ella nunca se lo saca, dicen que hasta duerme con el. Solo una vez se lo llevo el viento y fue a parar en las aguas del fin del mundo donde por tres minutos paso a ser la chica del sombrero verde. Nadie sabe que color de ojos tiene, porque cuando la miras ella baja la vista sonriendo bien grande hasta mostrar su hoyuelo en el cachete izquierdo. Es por eso que siempre lleva en los bolsillos cajitas de ibuprofeno por si acaso le agarra dolor de mejillas de tanto reír por cosas que ni ella entiende. Llora muy poco y si lo hace, lo hace tan despacito que solo las polillas la pueden escuchar. Desaparece y aparece en cualquier momento, se sube al techo y en silencio se pasa las tardes espiando al chico de la casa veintiuno. Jamás le intereso ni le va a interesar porque en aquel sombrero se encuentra escondido otros ojos de un desconocido. Son de color azul marino y aunque nunca supo quien era, para ella siempre fue su séptima letra del abecedario.

10 comentarios:

  1. Que bonito! *O* Por algo me encanta este blog ^^
    Un beso! =)

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  2. cuántas cosas pueden ir debajo de un sombrero, no? Casi una vida!

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  3. Coincido con el comentario de 'Ensalada Rusa' y muy lindo el texto y el blog

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  4. Me ha encantado esta entrada, y creo que en cuanto tenga tiempo de cotillear también el resto del blog, así que si no te importa, te sigo^^

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  5. Que bonito!! me ha encantado!!
    Que debe esconder bajo su sombrero?

    Mercè

    Besos de payaso!

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  6. uhmmm... me han dado ganas de comprarme un sombrero naranja a ver si a mi tb me pasa todo eso...

    :)

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  7. Que linda entrada.
    Muchos cariños ;)

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